Aviso urgente
Hay quienes olvidaron que las enseñanzas de Adon Yeshúa están hechas para llevarnos a un cambio constante de nuestra vida frente a un urgente estado de alerta que el creyente debe tener: vendrá Di-s a otorgar una recompensa por las obras que uno haga, ya sea de justicia o de impiedad.
Yeshúa transmitía su mensaje para el pueblo que esperaba una pronta redención; la restauración de Israel; el reino mesiánico que vendría a poner, por fin, la paz y la justicia de la mano de la adoración al Di-s único reconocido por todas las naciones (hostiles a Israel o idólatras.)
Yeshúa habla a las almas que tienen una fuerte necesidad de ser libertadas de las injusticias, de las opresiones y que son capaces de fundamentar su esperanza no en la venganza, la guerra o la justicia propia, sino en la práctica del bien, desechando la ira, el amor propio, las fórmulas humanas para traer la paz a sus almas.
Por eso la necesidad de cambiar es pronta. Él vendrá, ¿y tenemos nuestro tesoro entre los hombres o buscamos un tesoro celestial?
Lo interesante es que existe la vieja acusación de que no se cumplió lo que Yeshúa había prometido: que vendría. Esto contrastaría con su mensaje de poner en acción inmediata el arrepentimiento. Si pensamos diferente a una pronta redención; a una inminente llegada del Bar Enosh, entonces estamos cambiando nuestra esperanza por la comodidad de experimentar un poco que podemos acumular tesoros en la tierra.
Tesoros en la tierra: reconocimiento público de nuestras buenas obras; no incluir lo que consideramos trivial en la misma categoría de los mandamientos más importantes; ver de soslayo la negación de nosotros mismos frente a nuestros planes de éxito personal, etc.
Yeshúa viene pronto, lo que quiere decir:
- el tiempo es corto para arrepentirme;
- mi vida debe cambiar radicalmente para bien, justicia, integridad y humildad;
- mi esperanza está fundamentada en lo eterno, y el quehacer cotidiano debe estar cargado de justicia más que de goce, realización personal o indolencia;
- que la misericordia represente el rostro de Di-s en mi cotidianidad;
- que abandono la ira, el desprecio al necesitado, mis sueños de grandeza, mi amor propio y ando en Sus caminos donde nada me falta.



Escribe un comentario