Vuélvete talmid (un discípulo)
Puedes convertirte en un discípulo de Yeshúa si cumples con los siguientes requisitos:
- Crees en Él.
- Sigues los mandamientos.
- Reconoces que no puedes ser tu propio maestro.
Puedes considerar seriamente que necesitas convertirte en Su discípulo cuando te pasa lo siguiente:
- Crees en Él pero no sigues los mandamientos (por ejemplo, todos los 10 mandamientos -incluido el shabat-)
- Sigues los mandamientos pero no los comprendes.
- Sigues los mandamientos pero no te convencen.
- Sigues los mandamientos por seguir los mandamientos.
- Sigues los mandamientos por costumbre.
- Reconoces que no debes ser tu propio maestro aunque lo sigues siendo.
- Reconoces…, pero no quieres ser enseñado.
- Reconoces…, pero no te convence la idea.
Como ves, todo estas son carencias y no logros. Aunque cumplamos los mandamientos a nuestra manera, el hecho de comprenderlos, amarlos, desearlos implica un esfuerzo.
Aunque creamos en Di-s no debemos olvidar que no podermos erigirnos por encima de Sus mandamientos.
Aunque reconozcamos que debemos ser guiados, debemos disponernos a seguirLo.
- Negarse a uno mismo.
- Tomar uno mismo su palo de ejecución (la cruz)
- SeguirLo
En otras palabras, si consideramos que nuestra vida ha sido destruida al ser liberados por Él, tomemos en serio la invitación que nos hace, de ser Sus talmidim, talmidim de HaShem.



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