La mujer virtuosa y el día postrero

En el famoso capítulo 31 de Mishlé (Proverbios) es más que una correcta designación de la función de lo femenino en la vida humana. Aún más: designa el papel de quien espera ser redimido el último día por el Señor.

Mujer y telar marroquies

Mujer y telar marroquíes

Las figuras bíblicas que representan al creyente pasan por nuestra cabeza regularmente como masculinas, pero es también la mujer la que significa este papel, sobre todo en la función de la virtud y el trabajo. Quien quiera leer texto del que hablamos, lo puede hallar aquí. Cuando se habla bien de una mujer en la Biblia encontraremos que tiene determinadas características dignas de tomar en cuenta para nuestro propósito: es una mujer casada, trabajadora, inteligente, sabia, tiene “buen ojo” para los negocios, es prudente y procura el bien para su casa, además de que conoce la “palabra de sabiduría”, esto es, el consejo y los mandamientos de Di-s.

Su marido, por otro lado, es un juez reconocido y justo. Un hombre al que “no le faltará fortuna” (v. 11). Bienaventurado, además, porque ella le procura el bien y no el mal durante todos los días de su vida. En ello hay mucho de virtud. De él se dice algo tan peculiar que resulta ser una imagen de Di-s en el juicio; de los últimos tiempos:

Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. (v. 23)

Recuérdese que los jueces, en tiempos bíblicos, realizaban su trabajo a las puertas de la ciudad. Ahí se lleveba a cabo también las transacciones comerciales. De ahí que encontremos en el libro de Rut a Boaz llevando a cabo un acto legal, siendo él mismo, juez. La tradición hebrea entiende que Lot era juez de Sodoma de acuerdo al comentario de los habitantes de la ciudad y porque sus tiendas llegaban a la puerta de la ciudad.

En Ap 4:1 encontramos un paralelo respecto de la cita previa de Proverbios: “he aquí una puerta abierta en el cielo”. Hay un trono, alguien está sentado en él; hay también 24 tronos para 24 ancianos. En otras palabras, un juez con 24 jueces, un trono de juicio y una puerta abierta; puerta celestial de juicio. Podemos decir que este es el modelo verdadero de Prv 31:23, un juez, a las puertas de la ciudad, rodeado de otros jueces, “los ancianos de la tierra”, es decir, del lugar. En este sentido, el valor del marido como el juez y la esposa como virtuosa se proyectan hacia el final de los días, por no decir que son valores eternos: Di-s Santo y Justo (Juez Justo) y una esposa virtuosa cuya belleza no es pasajera porque se sustenta en la relación que tiene con su marido.

Eshet jayil

Regresando a la esposa, la descripción del estilo de vida que lleva tiene una fuerte relación con el trabajo de vestiduras que, en un análisis de todos sus elementos, son aspectos de la santidad y la fuerza, el sustento y la plenitud en el gozo.  De ahí que el versículo 25, a manera de conclusión, dice: “Fuerza y honor son su vestidura”. En ocasiones el creyente en el Señor se gloría en su inteligencia o fuerza: su conducta, su forma de servir a Di-s. Cuando esto pasa, creyendo que se está haciendo algo bueno, en realidad hace una obra muerta, basada en la prudencia personal.

De tal manera que la humildad, el decoro, la misericordia, el trabajo, etc., forman el estilo de vida de esta mujer virtuosa y que está ligado directamente con los últimos tiempos: La segunda parte del v. 25 dice,

se ríe de lo por venir.

En hebreo “lo por venir” es יוֹם אַחֲרוֹן (yom ajarón), literalmente, “el día postrero”. Este término es usado varias veces dentro de la tradición rabínica para designar los últimos tiempos, cuando vuelva el Mesías. Este reírse ciertamente no designa forzozamente una burla o despreocupación, en el mejo

r de los casos. La palabra para “reír” es תִּשְׂחַק, que es “gozo” y la frase entera habría de traducirse como “se regocijará en el día postrero”.

Este regocijo lo adornan sus cualidades -sin las cuales, por supuesto, no habría tal-. Lo que sigue es una figura del final de los días cuando los justos reciban su recompensa (v. 28-29). La  belleza de esta mujer no es vana ni pasajera, de hecho esta belleza está tipificada como el adorno de sus vestidos en la conclusión del v. 25 (explicándose desde el v. 22): “Fuerza y honor son su vestidura”, donde la palabra para “honor” es הָדָר (hadar) que signifca “ornamento”, “esplendor”.

Así, el último versículo habla de su entrada favorable en el juicio: “alábenla en las puertas sus hechos”. Estos hechos son las obras probadas y expuestas a escrutinio por Di-s mismo. Este es el momento del juicio cuando nuestras obras hablarán por nosotros (más que nuestros argumentos):

pagará a cada uno conforme a sus obras (Mt 16: 27)

la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará … el fuego la probará (1Cor 3:!3)

Este día del que habla R. Shaúl es el día del juicio. Y todos, sin excepción, habrán de ser juzgados, pues también, ¿no es eso lo que dice sobre la muerte, que después de ella, el juicio (Heb 9:27)?

Finalmente, al decir “Dadle del fruto de sus manos” resume toda la enseñanza del capítulo como parte de la obra de sus manos: el trabajo en la salvación; el comer el pan del cielo y no el pan de la pereza…

Así nosotros debemos procurar no saciar nuestro ego haciéndonos perezozos en el guardar nuestra propia salvación. Esto sólo puede ser así practicando las enseñanzas del Mesías Yeshúa que sólo pueden llevarse a cabo (como, por ejemplo, amar a los que nos persiguen y buscan nuestro mal) si tenemos la vida en Él, si tenemos un corazón cambiado y limpio por Su sangre. La pereza, una cualidad que Di-s abomina, se encuentra en las parábolas de Yeshúa que tratan sobre Su regreso, pues bien dice que

Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su Señor venga, le halle haciendo así (Mt 24:46 y Lc 12:43)

¿Haciendo qué? Velando. Vigilando. Siendo fiel y prudente y no dándose a sus placeres e incredulidad como un perezozo. ¿Trabajador en qué? En las obras de justicia, rectitud; siendo fiel a la integridad sustentada en la Palabra de Di-s; haciéndose fuerte en Di-s, mientras es débil en sí mismo, como una mujer virtuosa que se levanta temprano para dar la ración a sus doncellas, hilando vestidos de santidad para sí; adornándose de la sabiduría eterna y que no hace las cosas por su propia cuenta sino que es poderosa, חַיִל (jayil – Prov 31:), “virtuosa”, como la diestra de Di-s hace proezas, חַיִל (jayil – Sal 118:16.)

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2 Respuestas a “La mujer virtuosa y el día postrero

  1. muy heremosa explicacion.Este domingo es el dia internacional de la mujer y en mi iglesia expondremos el taller de la mujer virtuosa donde todas las hermanas analizaran vers. x vers, el cap. 31
    muchas gracias por el conocimiento que imparten,
    Soy miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias.

  2. Hola que Dios los bendiga.soy una mujer colombiana y estoy creando una
    fundacion para mujeres cabeza de hogar para mujeres de bajos recursos y extratos sociales muy bajos. espero contar con ustedes en cual quier aspecto ya sea con informacion o ayudas para estas mujeres. se los estare eternamente agradecida. jehova los bendiga.

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