Recordar lo inaccesible…


Dawn of Creation *

Cargado originalmente por ms4jah

De acuerdo a la Torá, el shabat debe ser recordado (Éx 20:8), “traido a la mente”. No es tan sólo una cuestión de olvidarlo simplemente, durante la semana, por el deber de las cosas. Se trata de “mantener vivo”, como la memoria de algo o alguien preciado. De hecho, la memoria forma parte de la identidad de una persona (y un pueblo); por ejemplo, recordar los lugares de la infancia e, inclusive, desear tener la sensación de algún momento pasado, ése es el sentido de la remembranza.

Aunque para el shabat esto sería recordar algo a lo que no asistimos; que es secreto a nuestro entendimiento y hasta a nuestro sentido del tiempo, y que son los orígenes del universo. ¿No es eso lo que se menciona en el kidush? Ahí donde estamos ausentes, la Torá nos pide recordar. Pero, obviamente, no es recordar el hecho del que no tenemos consciencia sino el acto creador y el acto de reposo: principio y fin codificados en una potencia sin motivo aparente, de pura gratuidad.

Recordar los motivos de la creación, también, su gratuidad. Aunque estos motivos no están revelados excplícitamente sino implícitamente. Son secretos y, por lo tanto, cercanos a Di-s. Recordar el shabat para santificarlo implica situarse en los orígenes de la gratuidad del acto creativo de Di-s, donde toda criatura –como seres vivos del mundo, toda vida– tiene su sentido en lo secreto de esta gratuidad.

La memoria de este acto nos sitúa más allá de nosotros mismos y de nuestro pasado y futuro inmediatos, es decir, de nuestra memoria como seres finitos y nuestras expectativas en el orden de la vida. Y sin embargo, dice el versículo, que recordar tiene la intención de santificar el día, es decir, de traerlo al presente de nuestra finitud, de nuestra tentación, de nuestra corrupción biológica y del alma…, para santificarnos con él. ¿Quién santifica sino el sacerdote? Pero si el pueblo no tiene esa condición –por lo menos, con Moisés–. Esto es una cosa aparte, tal vez por eso la importancia de la santificación ligada a la memoria como sentido de la identidad. Una identidad espiritual.

Recordar el shabat implica ir hacia el origen de la santificación en la cotidianidad: el acto creador, gratuito, lleno de jésed (compasión), sin propósito naturalmente aparente, pero sobrenaturalmente codificado en secreto. Un secreto revelado en la Torá, y que se hace vivo con toda la sobrenaturaleza del amor de Di-s y el acto divino creador. Un secreto encarnado en Yeshúa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s